Los Tigres del Licey firmaron este miércoles una de las remontadas más sonadas de la temporada invernal dominicana. Abajo 5-0 en La Romana, el conjunto azul despertó con una ofensiva de 17 hits —cinco carreras en el sexto episodio— y terminó venciendo 9-5 a los Toros del Este, en una noche que combinó la épica colectiva con dos historias individuales: la redención de Bryan Lavastida y los 500 hits de Emilio Bonifacio en la LIDOM.
Lavastida fue el rostro de la remontada. El receptor cubano había sido cuestionado por su presencia en la alineación, pero el dirigente Gilbert Gómez le dio la oportunidad y el jugador respondió con creces: se fue de 4-3, con un boleto, un doble oportuno en el momento de mayor presión y dos carreras impulsadas, embasándose en cuatro de sus cinco visitas al plato. Su actuación fue pieza clave para que los Tigres dieran vuelta al marcador y se quedaran con el triunfo.
El cubano no estuvo solo. Gustavo Núñez ligó de 5-3 con tres carreras empujadas y el propio Lavastida encabezó un ataque que no dejó de producir en la segunda mitad del encuentro. Los Toros, que habían construido su ventaja temprano, no encontraron respuesta ante el despertar azul y sumaron su cuarta derrota consecutiva.
La noche también dejó un registro para los libros. Emilio Bonifacio alcanzó los 500 hits de por vida en la liga dominicana —cerró la jornada con 501—, convirtiéndose en el octavo jugador en la historia del Licey y el vigésimo tercero en la historia de la LIDOM que alcanza la cifra.
Con la victoria, los Tigres mejoraron su marca a 10-5 y se mantienen a un juego de los Leones del Escogido (11-4), líderes del torneo con una racha de diez triunfos seguidos. Los Toros, en cambio, cayeron a 5-10 y se hunden en la parte baja de la tabla. El Licey continúa al acecho de la primera posición, y ahora lo hace con un receptor que aprovechó su oportunidad para callar críticas.
