ARIZONA. En una noche inolvidable en Phoenix, el antesalista venezolano José Fernández protagonizó un debut de Grandes Ligas que quedará marcado como uno de los más impactantes en la historia reciente de los Arizona Diamondbacks. En un escenario de alta presión y frente a un rival de experiencia, el joven pelotero fue clave en la victoria 7-5 sobre los Detroit Tigers.
El momento decisivo llegó en la parte baja de la octava entrada, con dos outs y el juego en una situación sumamente tensa. Arizona tenía corredores en segunda y tercera, representando el empate y la ventaja. Ante ese panorama, el dirigente A.J. Hinch no dudó en acudir a su mejor brazo del bullpen: el veterano cerrador Kenley Jansen, reconocido por su trayectoria y efectividad en momentos críticos.
Antes de su turno, Fernández se acercó al dugout para recopilar información sobre Jansen. Sus compañeros le explicaron las características de su famoso cutter, un lanzamiento atípico que, a diferencia de otros, se asemeja más a una recta de cuatro costuras por su movimiento ascendente en la zona de strike. Con esa preparación, el novato llegó al plato con un plan claro.
En su turno, Fernández tomó el primer lanzamiento para strike y el segundo para bola, ambos cutters, evaluando su comportamiento. En el tercer pitcheo, Jansen volvió a utilizar su arma principal, colocándola en la parte alta de la zona, tal como se esperaba. Esta vez, Fernández hizo un swing sólido y contundente, enviando la pelota a 409 pies de distancia hacia el jardín izquierdo-central, desatando la euforia en el estadio.
Ese cuadrangular no solo completó un rally de seis carreras, sino que también le dio la ventaja definitiva a Arizona. Además, Fernández ya había conectado otro jonrón previamente, lo que lo convirtió en apenas el séptimo jugador en la historia de MLB en disparar dos vuelacercas en su debut, siendo el primero en lograrlo con los Diamondbacks.
El venezolano había sido agregado al roster de 40 jugadores durante el receso de temporada y destacó tanto en los entrenamientos primaverales como en juegos de exhibición. Tras ser llamado desde Triple-A Reno, pasó de observar el primer partido desde la banca a convertirse en la figura principal del siguiente encuentro.
Su actuación no solo definió el resultado del juego, sino que también dejó claro que está listo para competir al más alto nivel desde el primer día.

