Los Vegas Golden Knights (31-22-14) firmaron una noche perfecta este sábado en el T-Mobile Arena al derrotar 4-0 a los Chicago Blackhawks (25-30-11), encadenando su segunda victoria consecutiva en la homestand y cerrando la serie de la temporada contra el equipo de Illinois con una autoridad arrolladora.
Una ráfaga imparable en el primer período
El partido no tuvo historia desde muy pronto. Los Knights salieron decididos a sentenciar el encuentro en los primeros 20 minutos y lo lograron con una exhibición de poderío ofensivo. A los 8:33, Pavel Dorofeyev abrió la lata con su 17º gol en power play de la temporada, gracias a una jugada de «tres toques» perfecta entre Mark Stone y Mitch Marner.
Apenas tres minutos después, Rasmus Andersson anotó su primer gol como local con Vegas, aprovechando un pase de Noah Hanifin desde la línea de gol para batir al portero desde el círculo. La locura no terminó ahí: menos de 30 segundos más tarde, un disparo de Jeremy Lauzon desde la línea azul fue desviado por Keegan Kolesar para establecer el 3-0 en el marcador. Con tres goles en un lapso de 3:36, el partido ya estaba decidido.
Dorofeyve, imparable desde el power play
Si alguien dudaba del momento estelar de Pavel Dorofeyev, esta noche se encargó de disipar cualquier pregunta. El delantero ruso sumó su segundo tanto de la noche en el segundo período, nuevamente con ventaja numérica, para alcanzar los 18 goles en power play en la temporada. Con sus tantos 33 y 34 del año, Dorofeyev registró su séptimo juego de múltiples goles, empatando a William Karlsson como el segundo jugador con más partidos de este tipo en la historia de la franquicia.
Adin Hill, un muro inexpugnable
La otra gran estrella de la noche fue, sin duda, Adin Hill. El portero canadiense detuvo los 21 disparos que recibió para firmar su primer shutout de la temporada y el séptimo de su carrera en la NHL. Su actuación, impecable de principio a fin, permitió al equipo jugar con la tranquilidad de saber que la portería estaba bien custodiada, especialmente en un tercer período donde los Blackhawks intentaron, sin éxito, maquillar el resultado.
Una noche de récords y estrenos
El 4-0 final dejó múltiples historias positivas para el equipo de Bruce Cassidy:
· Mitch Marner sumó dos asistencias, alcanzando las 50 en la temporada y registrando su 14ª noche con múltiples asistencias, la tercera mejor marca en una sola campaña en la historia de los Knights.
· Mark Stone también aportó dos asistencias, logrando su 24º partido de múltiples puntos, el mejor registro del equipo.
· Rasmus Andersson alcanzó un nuevo tope personal con 12 goles en la temporada.
· Nic Dowd registró su primera asistencia como miembro de los Golden Knights en el gol de Kolesar.
· Ocho jugadores diferentes participaron en los puntos durante el primer período, mostrando la profundidad de la plantilla.
· Jack Eichel disputó su partido número 300 con la camiseta de Vegas.
Golpe sobre la mesa ante el mejor penalty kill
El dato que hace aún más impresionante esta victoria es el contexto. Los Blackhawks llegaban al T-Mobile Arena con la mejor unidad de penalty kill de toda la NHL (85.6% de efectividad) y no habían permitido dos goles en power play en un mismo partido desde el 11 de octubre de 2025, ante los Montreal Canadiens. Los Golden Knights no solo rompieron esa racha, sino que anotaron dos goles con ventaja numérica y dominaron por completo la faceta especial del juego.
Mirando al futuro: Buffalo a la vista
Con esta victoria, los Golden Knights suman su segundo triunfo consecutivo en esta homestand y se preparan para recibir el próximo martes a los Buffalo Sabres en el T-Mobile Arena, a las 7 p.m. PT. Será la oportunidad de vengar la reciente derrota en Buffalo y seguir escalando posiciones en la División Pacífico. El equipo llega con la moral por las nubes, con un Dorofeyev imparable, un Marner en estado de gracia y un Hill que recupera su mejor versión justo cuando más se necesita. La afición, con 18,128 almas presentes, se fue a casa celebrando una noche de hockey casi perfecta.

