Los de Las Vegas encajaron seis goles en dos juegos consecutivos, pero se mantienen líderes del Pacífico y cierran la gira este sábado ante los Blue Jackets.
COLUMBUS, Ohio — Los Golden Knights de Las Vegas cerrarán este sábado (4:00 p.m., hora del Pacífico) su gira de dos partidos con una visita a los Blue Jackets de Columbus en el Nationwide Arena, con una tarea clara: dejar atrás la peor semana defensiva de su joven temporada. El equipo dirigido por Ryan Craig perdió 6-2 el martes ante Tampa Bay en casa y repitió el marcador el jueves en St. Louis. Doce goles encajados en dos noches para un club que, pese a todo, se mantiene líder de la División Pacífico con marca de 8-4-0 y 16 puntos.
La ofensiva no es el problema. Vegas promedia 3.91 goles por juego, la tercera mejor cifra de la NHL, y su power play convierte el 25 por ciento de las oportunidades. La primera línea, con Jack Eichel entre Mark Stone e Ivan Barbashev, produce: Stone acumula cinco goles en sus últimos cuatro partidos, incluidos dos en inferioridad numérica esta temporada, y Eichel marcó en St. Louis, donde también anotó Brett Howden, su quinto del curso. El problema está atrás: el penalty kill de los Golden Knights, con un 73.1 por ciento de efectividad, figura entre los peores de la liga, y la defensa ha concedido espacios que Tampa Bay y St. Louis castigaron sin piedad.
Ante los Blues, Vegas jugó sin Mitch Marner, ausente por el nacimiento de su segundo hijo. El delantero suma dos goles y diez asistencias en once partidos, y se espera que se reincorpore el sábado. Su regreso sería un alivio en medio de una enfermería pesada: Victor Olofsson, el máximo goleador del equipo cuando cayó lesionado, continúa en la lista de lesionados a largo plazo; el defensa Parker Wotherspoon sigue semana a semana por una lesión en la parte superior del cuerpo, y Alex Pietrangelo continúa fuera por la cadera.
Columbus (3-5-0) tampoco llega en su mejor momento. Los Blue Jackets han perdido sus dos últimos partidos y el martes encajaron un 6-2 en casa ante Toronto, aunque dispondrán de una ventaja: han descansado desde el martes, mientras Vegas jugará apenas un día después de su partido en St. Louis. Los locales también cargan bajas en la defensa, con Dante Fabbro e Ivan Provorov en la lista de lesionados.
Para los Golden Knights, el partido es la oportunidad de recuperar sensaciones antes de regresar al T-Mobile Arena, donde el martes recibirán a los Ottawa Senators. Una tercera derrota seguida, y otra vez por un marcador abultado, convertiría una mala semana en un tema serio para el líder del Pacífico.
