Los dos equipos llegan al Allegiant Stadium con rachas negativas y la obligación de ganar para no descolgarse de la pelea en sus divisiones.
LAS VEGAS, Nevada — Los Raiders de Las Vegas y los Rams de Los Ángeles se enfrentarán este domingo (1:25 p.m., hora del Pacífico, por FOX) en el Allegiant Stadium, en un partido que ninguno de los dos puede permitirse perder. Los locales, con marca de 3-3, acumulan tres derrotas consecutivas tras un arranque de temporada perfecto, mientras que los visitantes (2-4) han caído en sus dos últimas presentaciones y necesitan frenar la caída para mantenerse con vida en el Oeste de la Conferencia Nacional.
El equipo dirigido por Klint Kubiak comenzó la campaña con victorias sobre Miami, los Chargers y New Orleans, pero desde entonces ha perdido ante Kansas City (27-30), New England (17-45) y Buffalo (30-33). En este último partido, disputado el domingo pasado, el mariscal Kirk Cousins superó las 300 yardas por aire con dos pases de anotación, una actuación insuficiente para evitar el tercer revés al hilo.
El principal problema de Las Vegas no ha sido producir, sino cerrar los partidos. La ofensiva plateada promedia 26.7 puntos por juego, la sexta mejor cifra de la liga; sin embargo, en sus tres derrotas ha sido superada 64-41 en las segundas mitades, con un tercer cuarto particularmente dañino (24-3 en contra) y siete entregas de balón tras el descanso. Cuatro de las cinco intercepciones de Cousins en la temporada han ocurrido en los dos últimos periodos.
Los Rams presentan la paradoja inversa. El conjunto de Sean McVay posee la tercera mejor ofensiva total de la NFL, con 401.3 yardas por partido, y la tercera mejor defensa en yardas permitidas (294.0), pero apenas anota 22.5 puntos por encuentro y viene de una derrota difícil de explicar: el domingo cayó 18-16 ante Arizona en un juego en el que los Cardinals no anotaron un solo touchdown y se impusieron con seis goles de campo.
El mariscal Matthew Stafford lidera la liga en intentos (249), pases completos (164) y yardas por aire (1,794), con 11 anotaciones y seis intercepciones. No obstante, el ataque angelino resentirá la ausencia de su receptor principal, Davante Adams, quien sufrió una rotura en el tendón de la corva y fue colocado en la lista de lesionados, con una baja estimada de seis a diez semanas. Puka Nacua, que ya se perdió dos partidos, entrenó de forma limitada por una molestia en la pantorrilla y su participación se decidirá cerca del inicio. La defensa también llega disminuida: Kobie Turner y Poona Ford están fuera, y el esquinero Trent McDuffie no entrenó miércoles ni jueves.
En el campamento de los Raiders, la noticia positiva es la evolución de Brock Bowers. El ala cerrada, afectado por molestias en el tendón de la corva y la pantorrilla, pasó de entrenar limitado el miércoles a completar la práctica del jueves. En cuatro partidos, Bowers suma 28 recepciones, 382 yardas y tres anotaciones, y su presencia a plenitud le ofrece a Cousins su principal recurso ante la presión.
El partido puede definirse en dos frentes: la capacidad de Las Vegas para sobrevivir al tercer cuarto, su tramo más débil, y la efectividad de Los Ángeles en la zona roja, ahora sin Adams. El ganador tomará aire en la pelea divisional; el perdedor profundizará una crisis que, a estas alturas de la temporada, ya no admite más tropiezos.
