El prospecto cartagenero Michael Arroyo compartió valiosas reflexiones sobre su evolución profesional y su recorrido tras un encuentro con los medios de comunicación en las instalaciones de los Marineros de Seattle. Acompañado en el escenario por su familia —su madre, su padre y su hermano—, el infielder colombiano repasó el impacto de sus experiencias internacionales y el significado de llevar los colores de su país al más alto nivel del béisbol profesional.
Lecciones de madurez con la selección nacional
Durante la entrevista, Arroyo recordó su paso por la selección nacional de béisbol de Colombia, donde tuvo la oportunidad de compartir camerino con peloteros de mayor edad y trayectoria. Al ser consultado sobre las enseñanzas que le dejó dicha convivencia, el joven jugador enfatizó el cambio de mentalidad que transformó su enfoque en el terreno de juego:
“Ahí aprendí cómo disfrutar el juego en realidad. Porque uno, como menor y con menos experiencia, quiere hacer todo perfecto sin dejar cosas atrás. Ellos, que ya pasaron por eso, sólo me decían que me gozara el juego, que me divertiría mucho más. Me emocionaba de más; entonces ahora trato de enfocarme, controlar las emociones y ser yo mismo”, explicó Arroyo.
El colombiano reconoció que la guía de los veteranos le permitió liberarse de la presión por la perfección, ayudándole a concentrarse en mantener la calma y divertirse en cada jornada.
El orgullo de representar a Colombia
A la pregunta sobre el significado de convertirse en el colombiano número 35 en vestir un uniforme en las Grandes Ligas, Arroyo no dudó en destacar el peso emocional que tiene esta meta para su círculo personal y profesional:
“Significa todo. Desde el primer momento en que firmé en 2022, esa ha sido mi mentalidad de todos los días: hacer que mi familia y mi país, Colombia, se sientan orgullosos. Estar aquí es algo increíble para mí”, concluyó.
Con la mira puesta en consolidarse en el primer equipo, Michael Arroyo reafirma que la disciplina, el disfrute del juego y el respaldo de sus seres queridos siguen siendo los pilares de su incipiente carrera en el béisbol mayor de Estados Unidos.
