Los Atléticos llegan a esta etapa de preparación con varios puestos todavía en disputa. No es un simple ajuste de profundidad; hay posiciones clave que aún no tienen dueño definitivo. Y eso dice mucho del momento que vive la organización: evaluación constante, competencia interna y margen para que alguien dé el salto.
La tercera base: una pelea abierta
La antesala es, ahora mismo, el escenario más evidente de competencia. Max Muncy, Brett Harris y Darrell Hernaiz entran en la conversación como candidatos naturales, cada uno con perfiles distintos. Ninguno ha logrado todavía establecerse como el titular indiscutible, y eso deja la puerta completamente abierta.
A esto se suma Andy Ibañez, quien busca ganarse un puesto en el roster y puede desempeñarse en tercera. Ibañez aporta versatilidad y experiencia, algo que el cuerpo técnico valora especialmente cuando se habla de maximizar enfrentamientos ofensivos. Si logra consistencia con el bate en los próximos días, podría meterse de lleno en la pelea.
La tercera base, hoy por hoy, no tiene dueño. Y el que logre combinar defensa sólida con producción ofensiva será quien termine “corriendo con la posición”.
El cuarto jardinero: oportunidad real
Otro puesto en disputa es el del cuarto jardinero.
Todo indica que Carlos Cortez tiene muchas posibilidades de quedarse con ese rol. Es un bate interesante y puede aportar profundidad en los jardines. Sin embargo, su participación con Puerto Rico en el Clásico Mundial añade un factor a considerar: cómo influirá su ausencia temporal en la evaluación final del cuerpo técnico.
La salida de Cortez además puede dejar la puerta abierta para que Colby Tomas se lleve el gato al agua, pues si bien sus numeros en MLB no fueron un escándalo, dejó más que claro que Las Menores ya son un escalón superado para él.
Por último, no podemos descartar al dominicano Junior Pérez que viene empujando muy fuerte con su bate desde las menores y si tiene una primavera dulce no duden que iniciaría el año como patrullero de esquina, mmuy probablemente en el jardín derecho.
El center field: proyectado, pero no asegurado
Aunque todos tenemos claros de que Butler por su bate y jerarquía debería ser el patrullero central en busca del lineup más ofensivo posible, el jardín central está proyectado para Denzel Clarke. El canadiense es un defensor élite que cubre terreno como pocos. En términos defensivos, es una garantía. Su rango y capacidad atlética encajan perfectamente con lo que se busca en esa posición. El problema está en el bate.
La producción ofensiva de Clarke ha dejado dudas, y en el béisbol moderno un guante excepcional ya no siempre es suficiente si el lineup pierde consistencia. Eso abre la puerta a un escenario interesante: un jardinero que quizás no cubra tanto terreno, pero que ofrezca un bate más estable y confiable, podría meterse en la conversación si demuestra mayor impacto ofensivo.
Aquí es donde la dirección tendrá que decidir qué pesa más: defensa premium o equilibrio ofensivo, pero ya esto pasa por la decisión del manager y de su staff, aunque eso si, personalmente pienso que hay mejores opciones que el canadiense.
En resumen, los Atléticos no llegan con un roster completamente definido. La tercera base, el cuarto jardinero y, en menor medida, el center field siguen siendo territorios en disputa. Y en un equipo en construcción, estas batallas internas no son un problema: son una oportunidad.

