La selección cubana de béisbol sufrió un revés este miércoles en su preparación para el Clásico Mundial de Béisbol, al caer 6-1 frente a Nicaragua en el estadio Yamil Ríos Ugarte de la ciudad de Rivas. Los dirigidos por el legendario Dusty Baker consiguieron así su primer triunfo en la serie particular, tras igualar el primer juego y perder el segundo.
Nicaragua impone condiciones desde el principio
Los locales no perdieron tiempo para inclinar la balanza a su favor. Ya en la primera entrada, el abridor cubano Yoennis Yera enfrentó problemas ante un oportuno ataque pinolero. Chase Dawson conectó un doblete, combinó su velocidad con un robo de base y finalmente anotó gracias a un rodado por el cuadro que puso el 1-0 en la pizarra.
El zurdo matancero logró estabilizarse durante las siguientes dos entradas, completando tres episodios sin mayores contratiempos. Sin embargo, el relevo cubano no pudo mantener el control del partido. José Ignacio Bermúdez tuvo un paso fugaz y efectivo, retirando a los tres hombres que enfrentó en el cuarto capítulo.
El quinto inning, punto de inflexión
Fue en la quinta entrada donde el encuentro comenzó a complicarse definitivamente para los antillanos. Geonel Gutiérrez, quien había subido a la lomita, permitió dos anotaciones impulsadas por un indiscutible de Omar Mendoza ante los envíos de Keniel Ferráz, que entró en relevo durante ese mismo episodio.
La situación se tornó aún más adversa en el sexto capítulo. Con Brander Guevara en el montículo, los centroamericanos fabricaron tres carreras adicionales. Benjamín Alegría remolcó una con imparable, mientras que las otras dos cruzaron el plato aprovechando un costoso error del jardinero izquierdo Ariel Martínez.
El pitcheo nicaragüense, gran protagonista
Una de las claves fundamentales del triunfo fue la sobresaliente labor del cuerpo de lanzadores anfitriones. El abridor Erasmo Ramírez marcó la pauta al colgar tres argollas consecutivas, recetando dos ponches en su presentación. Danilo Bermúdez continuó con la buena tónica, abanicando a dos bateadores en par de innings de trabajo.
El único momento de alivio para la ofensiva cubana llegó frente al relevista Ángel Obando, cuando Ángel Alfredo Hechavarría conectó un doblete impulsor de la única carrera de los visitantes. Sin embargo, Osmán Gutiérrez y Bryan Torres se encargaron de cerrar cualquier atisbo de reacción, apagando la ofensiva rival en los innings finales.
En el último tercio del juego, el cubano Frank Herrera, junto a Armando Dueñas y Raidel Martínez, cumplieron con su labor al mantener cerradas las puertas del home, pero el daño ya estaba hecho y la ofensiva antillana no logró el despertar necesario para intentar la remontada.
Perspectivas y próximos compromisos
Esta derrota deja lecciones importantes para el equipo cubano a menos de un mes del inicio del Clásico Mundial. La consistencia en el relevo y la producción oportuna con corredores en base aparecen como áreas de mejora prioritarias en el cuerpo técnico.
La serie de preparación concluirá el viernes en el Estadio Nacional Soberanía de Managua, donde ambos conjuntos volverán a medirse. Para Cuba, será la última oportunidad de ajustar detalles antes de enfrentar compromisos de mayor exigencia. Para Nicaragua, dirigida por un experimentado Dusty Baker, la victoria representa una inyección anímica importante en su propio proceso de preparación.
El choque evidenció que, aunque el talento individual cubano sigue presente, el engranaje colectivo necesita tiempo de rodaje para alcanzar su óptimo nivel de cara a la máxima cita del béisbol mundial.

