Payton Talbott convirtió su presentación en UFC 332 en una declaración de ambiciones. El estadounidense derrotó a Deiveson Figueiredo por nocaut técnico a los 2:09 del primer asalto este sábado 3 de octubre, en el Delta Center de Salt Lake City, y aprovechó la entrevista posterior para pedir un combate contra Sean O’Malley.
El resultado añade una victoria de peso a su recorrido dentro del peso gallo. El desafío a O’Malley, sin embargo, debe leerse como una petición del peleador: no equivale a un enfrentamiento anunciado oficialmente por UFC ni permite dar por cerrada su próxima aparición.
Talbott acelera desde el primer intercambio
Según la crónica de MMA Fighting, una derecha temprana de Talbott hizo caer al brasileño. Figueiredo logró incorporarse, pero no consiguió frenar la presión. El estadounidense conectó una rodilla y volvió a encontrar espacio para golpear después de que su rival buscara sujetarlo.
La intervención del árbitro Jason Herzog puso fin al castigo antes de que se completara la mitad del primer episodio. Talbott salió del octágono con un registro profesional de 12 victorias y una derrota, una cifra que refuerza el valor del triunfo sin convertirlo por sí sola en una garantía de oportunidad titular.
La distancia fue una de las claves
La reseña de MMA Mania destaca los golpes rectos, los codos y las combinaciones con las que Talbott llevó la acción hacia la reja. La secuencia terminó con Figueiredo abajo y el ataque de puños que provocó la detención.
En términos de lectura del combate, la diferencia estuvo en la continuidad: Talbott no trató el primer impacto como una acción aislada. Siguió ocupando el espacio y obligó a su adversario a responder a una amenaza inmediata. Esa capacidad de enlazar ataques hizo que el veterano dispusiera de muy poco margen para reconstruir su defensa.
De Cejudo al desafío a O’Malley
El antecedente ayuda a dimensionar el momento. El historial oficial de UFC recoge la victoria de Talbott por decisión unánime sobre Henry Cejudo, conseguida el 6 de diciembre de 2025 en UFC 323. Esta vez resolvió su compromiso ante otro excampeón sin necesitar las tarjetas.
Su petición de enfrentar a O’Malley apunta a mantener esa línea de rivales reconocidos. Para el público, el interés está en comprobar si puede trasladar la contundencia de esta actuación a desafíos diferentes. Para la división, el resultado incorpora una nueva evidencia sobre su capacidad ofensiva, aunque cualquier cruce futuro depende de decisiones y anuncios posteriores.
La noche de Salt Lake City deja, por tanto, dos asuntos separados: un triunfo ya confirmado y una aspiración expresada en el micrófono. La cobertura de UFC en All in 1 Deportes seguirá los próximos anuncios sin presentar ese desafío como una pelea contratada.
Foto de archivo: fachada del Delta Center, 7 de agosto de 2023. Autor: Lomrjyo, vía Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA 4.0. Imagen reducida a 1280 × 960 píxeles, sin recorte; versión adaptada bajo la misma licencia.
