Un nombre que ya es parte de la historia de la franquicia
El Tropicana Field fue testigo este jueves de una actuación que quedará grabada en la memoria de los aficionados de los Rays. El dominicano Junior Caminero, de apenas 22 años, conectó tres cuadrangulares y remolcó seis carreras en la paliza 13-2 sobre los Reales de Kansas City, una exhibición que lo emparenta con las leyendas de la organización.
El tercera base empató el récord de la franquicia con sus tres vuelacercas, sumando su sexto juego de múltiples jonrones y el segundo de la temporada . Fue la primera vez en su carrera que logra un juego de tres bambinazos, una hazaña que llegó en el momento justo, cuando su poder parecía haber disminuido: antes de este partido, Caminero solo había conectado tres jonrones en sus 31 juegos anteriores.
El desglose de una noche perfecta
Caminero abrió la cuenta en la primera entrada con un jonrón de dos carreras ante el abridor Seth Lugo, estableciendo un temprano 2-0 . En el quinto episodio, con dos outs, volvió a castigar a Lugo con un batazo solitario que amplió la ventaja a 6-0 . El broche de oro llegó en la octava entrada, cuando el campocorto de los Reales Tyler Tolbert fue enviado al montículo en medio de la paliza: Caminero lo recibió con un jonrón de tres carreras, su decimonoveno de la temporada.
“Estoy buscando ser selectivo con mis lanzamientos. He estado trabajando mucho en mi leg kick (elevación de pierna) y he obtenido buenos resultados”, declaró Caminero tras el partido, explicando los ajustes técnicos que han revitalizado su swing.
La odisea del no-hitter que se escapó en el noveno
Mientras Caminero escribía su nombre en los libros de récords, el pitcheo de los Rays firmó una actuación que estuvo a punto de ser histórica. El abridor Casey Legumina retiró a los primeros cuatro bateadores que enfrentó, y el relevista Ian Seymour (4-1) se encargó del resto con una labor magistral: 6.2 entradas en blanco, siete ponches y una sola base por bolas . Los Rays retiraron a los primeros 16 bateadores de los Reales antes de que Starling Marte negociara un boleto en el sexto episodio.
Con el marcador 13-0 y el no-hitter intacto al entrar al noveno inning, el mánager Kevin Cash enfrentó una decisión difícil. Optó por enviar al veterano Craig Kimbrel para buscar el segundo no-hitter en la historia de la franquicia (el primero fue de Matt Garza en 2010) . Pero el destino tenía otros planes. Kimbrel caminó a Marte y, con un out, el receptor Carter Jensen conectó un jonrón de dos carreras que rompió el no-hitter y el blanqueo.
A pesar del desenlace, los Rays se llevaron la victoria y dividieron la serie de cuatro juegos con los Reales, manteniéndose a 2.5 juegos de los Yankees en la división Este de la Liga Americana.
El giro de tuerca en la ofensiva
La producción ofensiva de los Rays fue arrolladora: 13 carreras en 15 hits, incluyendo cuatro jonrones. Víctor Mesa Jr. también aportó con un jonrón de tres carreras en el cuarto inning , y nueve de los diez bateadores que tomaron turno conectaron al menos un hit.
El momento más crucial para el futuro de los Rays, sin embargo, podría ser el resurgir de Caminero. El joven dominicano, que conectó 45 jonrones en 2025, había visto disminuida su producción de poder esta temporada. El coach de bateo Chad Mottola identificó un problema en su zancada: Caminero estaba pisando ligeramente hacia el plato, cerrando su postura. Los ajustes en su mecánica y en su leg kick, trabajados intensamente en las prácticas, dieron sus frutos de manera espectacular.
“Cuando se extiende y eleva la pelota, la bola vuela tan lejos como cualquier otro en el béisbol”, dijo el mánager Kevin Cash . Con esta actuación, Caminero elevó su promedio a .285 y su OPS a .896, demostrando que su poder sigue siendo una de las armas más letales de la liga.

