La selección de béisbol de Italia continúa escribiendo la página más gloriosa de su historia deportiva. Con una victoria 8-6 sobre Puerto Rico en los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol (WBC) disputado en el Daikin Park de Houston, el conjunto europeo se mantiene invicto en el torneo (5-0) y asegura su pase a las semifinales por primera vez desde que comenzó la competencia en 2006 .
Un inicio arrollador marca la diferencia
El partido no pudo comenzar de peor manera para los intereses italianos. En la misma primera entrada, Willi Castro conectó un cuadrangular que silenció a la afición europea y desató la euforia entre los seguidores boricuas, mayoritarios en el estadio . Sin embargo, la reacción de la «Novela Azzurra» fue inmediata y contundente.
Italia respondió en la parte baja del primer episodio con una ofensiva de cuatro carreras que desarboló al abridor puertorriqueño Seth Lugo. Tras bases por bolas a Sam Antonacci y Jakob Marsee, Vinnie Pasquantino, el capitán del equipo, conectó un sencillo remolcador para empatar el juego. Dominic Canzone y Jac Caglianone añadieron sencillos impulsadores, y J.J. D’Orazio aportó un elevado de sacrificio para establecer el 4-1 definitivo del inning . Lugo, que apenas pudo retirar a un bateador, fue sustituido tras permitir cuatro carreras .
El cuarto inning y un relevo histórico
La ventaja se mantuvo con cierto margen gracias a la labor del relevista Dylan DeLucia, quien lanzó cuatro entradas en blanco, permitiendo solo dos hits y ponchando a tres rivales, en una actuación que resultaría crucial para las aspiraciones italianas .
En la cuarta entrada, Italia asestó otro golpe letal. Con dos outs y las bases llenas, Andrew Fischer conectó un doble que, tras la interferencia de un fanático, fue sancionado con dos carreras. Acto seguido, D’Orazio volvió a aparecer con un doblete que limpió las bases y colocó el marcador 8-2 . Parecía una ventaja insalvable, pero Puerto Rico no se rindió.
Sufrimiento hasta el final y pase a Miami
La octava entrada fue un auténtico carrusel de emociones. Puerto Rico, contra las cuerdas, fabricó un rally de cuatro carreras gracias a bases por bolas, un pelotazo y un wild pitch que acercaron a los caribeños 8-6 y pusieron el empate en la antesala .
Fue entonces cuando emergió la figura de Greg Weissert. El cerrador, que ya había sido clave en la victoria sobre Estados Unidos, entró a apagar el incendio en la octava y, pese a permitir un sencillo en la novena, retiró a los tres bateadores siguientes para sellar la victoria más importante en la historia del béisbol italiano .
Claves del triunfo: pitcheo oportuno y ofensiva implacable
El análisis del partido deja varias claves del éxito italiano:
· Eficacia ofensiva temprana: Italia capitalizó cada error y base por bolas para construir ventajas en los primeros innings .
· Relevo monumental: La actuación de DeLucia, con cuatro entradas de ensueño, permitió al equipo mantener la calma y administrar la ventaja .
· Defensa solvente: Hasta la octava entrada, Italia no había cometido un solo error en todo el torneo, una muestra de su solidez defensiva .
· Carácter para cerrar: La entrada de Weissert en el momento de máxima presión demostró la fortaleza mental de este equipo .
Un hito para el béisbol italiano
El capitán Vinnie Pasquantino resumió el sentir del equipo: «Decir que es el día más bonito en la historia del béisbol italiano no es una exageración. Es lo más lejos que hemos llegado jamás» . El partido fue televisado en horario estelar en Italia, un hecho sin precedentes que demuestra el impacto de esta actuación . «Estamos atrayendo miradas hacia este deporte», añadió Pasquantino. «Estamos uniendo a la gente» .
Italia, que ha derrotado a Estados Unidos y México en el camino, espera ahora rival para las semifinales, que se disputarán el lunes en Miami. El vencedor del duelo entre Japón y Venezuela será el próximo obstáculo para un equipo que ya se ha convertido en la gran sensación del torneo . Lo que está claro es que, pase lo que pase en Miami, esta selección ya ha hecho historia.

