Los Vegas Golden Knights derrotan 4-1 a Los Angeles Kings con un primer período histórico. Con goles de Eichel, Stone, Dorofeyev y Marner, y una gran noche de Adin Hill, el equipo se marcha al parón olímpico como líderes sólidos de la División Pacífico.
Un estallido ofensivo en el primer período sella una victoria clave de cara al parón olímpico
En una noche que resume la ambición y el poderío de esta franquicia, los Vegas Golden Knights ofrecieron una de sus actuaciones más completas de la temporada para derrotar por 4-1 a su rival de la División Pacífico, Los Angeles Kings. Con esta victoria, el equipo no solo completa un barrido perfecto en su back-to-back, sino que se marcha al receso por los Juegos Olímpicos de 2026 afianzado en el primer puesto de la división, con una cómoda ventaja de cuatro puntos. El T-Mobile Arena fue testigo de cómo los Knights resolvieron el partido en un arrebato de eficacia ofensiva inolvidable.
La clave del triunfo se escribió en los primeros veinte minutos de juego. En un lapso de apenas 5 minutos y 27 segundos, la escuadra de Bruce Cassidy desató el huracán dorado. Jack Eichel, como en la noche anterior, abrió el marcador, marcando el tono de lo que sería una exhibición. Minutos después, el capitán Mark Stone sumaba su vigésimo primer tanto de la campaña, demostrando el peso de los líderes en los momentos importantes. Pero el espectáculo no terminó allí. Con el hombre de ventaja, una jugada estudiada encontró a Pavel Dorofeyev para un disparo de primer toque que se coló en la red, un gol que iguala el récord de la franquicia de goles en power play en una sola temporada. Para rematar la ráfaga, Mitch Marner anotó el cuarto gol apenas veinte segundos después, acercándose así al hito personal de los 800 puntos en la NHL.
Aunque Trevor Moore de los Kings consiguió descontar poco después, el gol solo sirvió para resaltar la solidez mostrada el resto del partido. El portero titular, Adin Hill, protagonizó una noche de redención y seguridad absoluta. Tras su regreso de una lesión, Hill lució como la versión que llevó a este equipo a lo más alto, realizando 32 paradas sobre 33 disparos para un impresionante porcentaje de .970. Su momento cumbre llegó en el segundo período con una parada milimétrica en un mano a mano limpio contra Adrian Kempe, una jugada que, según el propio Eichel, «fue clave para mantener el control del partido». Hill no estuvo solo; el equipo de penalidad fue perfecto, anulando las cinco ventajas numéricas de los Kings, con el guardameta como último y confiable baluarte.
Tras el partido, el ambiente en el vestuario era de satisfacción por el trabajo realizado, pero con la mirada puesta en el futuro. El entrenador Bruce Cassidy elogió el inicio: «Fue un muy buen primer período, algo que no hemos tenido mucho últimamente. Nos dio la tranquilidad para manejar el partido». Por su parte, Jack Eichel, uno de los artífices de la victoria, reflexionó sobre el momento del equipo: «Vamos primeros en nuestra división, hemos hecho cosas buenas este año y debemos estar orgullosos. Pero también entendemos que nuestro mejor hockey debe estar por llegar si queremos llegar a donde aspiramos. Esos 25 partidos después del break son donde necesitas estar en tu mejor versión».
Esta victoria representa más que dos puntos. Es un mensaje de fortaleza antes de que la liga haga una pausa. Ocho jugadores de los Knights, junto con el entrenador Cassidy, representarán a sus países en los Juegos Olímpicos, mientras que el resto del equipo descargará y se preparará para el sprint final de la temporada regular. Con esta actuación, los Golden Knights demuestran que, cuando su juego clickea, son un rival abrumador. Regresarán del break olímpico no solo como líderes de la División Pacífico, sino con la confianza renovada y la ambición intacta para pelear por todo lo que se propongan en el camino hacia los playoffs. La senda hacia la Stanley Cup pasa por Vegas, y esta noche lo recordaron con autoridad.

