Los anfitriones dominan con autoridad en el Monumental Simón Bolívar
En una batalla donde el orgullo local se impuso como ley sobre el diamante, la selección de Venezuela —representada por los Navegantes de Magallanes— derrotó este sábado 9-1 a Cuba en la semifinal de la Serie de las Américas Gran Caracas 2026, disputada en el Estadio Monumental Simón Bolívar.
Los anfitriones jugaron con el pulso de un país entero latiendo en cada lanzamiento: la ofensiva fue trueno, el pitcheo muralla y la defensa un coro de escudos que blindó cualquier esperanza de reacción antillana.
Cuba golpea primero, Venezuela responde con contundencia
Ambas novenas salieron al ataque desde el primer episodio, haciendo temblar los montículos rivales en su afán por adueñarse temprano de la iniciativa. Los cubanos marcaron primero con una carrera impulsada por sencillo de Yoelquis Guibert, pero los venezolanos respondieron de inmediato con dos anotaciones gracias a un doble remolcador de Hernán Pérez y un imparable de Renato Núñez.
En el cuarto inning, el abridor cubano Randy Cueto —a la postre derrotado— se marchó a la cueva dejando a dos corredores en posición anotadora. El relevista Osdany Rodríguez no pudo contener el daño y permitió un doble de Tucupita Marcano que empujó ambas carreras hasta el plato.
La Nave Turca no suelta el timón
Renato Núñez volvió a castigar en el quinto capítulo con un bambinazo solitario que mantuvo firme a la Nave Turca en su ruta hacia la batalla por la corona. La ofensiva venezolana cerró su producción en el octavo episodio con un paquete de cuatro carreras, impulsadas por un vuelacercas solitario de Rougned Odor —ante un envío de José Rodríguez— y dobles productores de Luis Sardiñas y Hernán Pérez, con Yadián Martínez en la lomita de los martirios.
Pitcheo venezolano: una muralla infranqueable
El zurdo Adrián Almeida se mantuvo durante cinco capítulos y un tercio con seis ponches, cuatro hits permitidos y una sola carrera limpia, para acreditarse el triunfo de manera merecida. Desde el bullpen, Edward Colina, Raffi Vizcaíno, Silvino Bracho y Felipe Vázquez sellaron por completo el silencio de los bates antillanos, que no volvieron a encontrar respiro en todo el encuentro.
Germán Mesa: autocrítica sin excusas
Tras la derrota, el director cubano Germán Mesa reconoció sin rodeos la superioridad del rival y analizó con crudeza las deficiencias de su equipo.
«Falló el bateo, falló el pitcheo también. Ellos jugaron mejor que nosotros. Los renglones fundamentales del béisbol nos aventajaron», declaró el mentor, quien admitió además que sus lanzadores no pudieron cumplir el plan establecido: «Se les pedía que al menos aguantaran dos innings, que dieran un cero, y fue imposible».
Mesa, visiblemente inconforme con el resultado, confesó que las aspiraciones de su equipo siempre fueron más elevadas: «Yo no estoy acostumbrado a discutir terceros lugares. La idea nuestra era ir a discutir el primer lugar, pero con el equipo que tenemos un tercer puesto no es malo, aunque no estoy conforme, aspiraba a un poquito más».
El estratega también descartó cualquier excusa relacionada con el desgaste o las condiciones del torneo: «Este torneo tiene su nivel. Las velocidades que enfrentamos no tienen nada que ver con las nuestras. Podíamos haber aguantado un poco más y las cosas no salieron».
Lo que viene: Cuba buscará salvar el honor
Los rivales de los venezolanos en la gran final serán los colombianos Caimanes de Barranquilla, que vencieron 6-4 a las Águilas Metropolitanas de Panamá en la otra semifinal. Cuba y Panamá disputarán entonces la medalla de bronce, en un cierre donde la Isla buscará al menos salvar el honor y despedirse del torneo con una victoria que dulcifique el amargo sabor de la eliminación.

