Aunque el récord de los Seattle Mariners en lo que va de la Cactus League 2026 no ha sido particularmente llamativo, la pretemporada ha dejado varias señales positivas que merecen atención. Como suele ocurrir en esta etapa del calendario, los resultados pasan a un segundo plano; lo verdaderamente importante es evaluar procesos, observar talentos emergentes y comenzar a construir la química que necesitará el equipo cuando inicie la temporada regular.
Tuve la oportunidad de estar en Peoria Sports Complex entre el 18 y el 24 de febrero, acompañando al equipo y viendo de cerca el trabajo tanto de los jugadores establecidos como de varios de los prospectos más jóvenes de la organización.
Prospectos que empiezan a destacar
Uno de los brazos jóvenes que ha llamado la atención es el zurdo Kade Anderson, seleccionado en el draft del año pasado. Aunque todavía se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, su presencia en el montículo y la calidad de su repertorio han generado comentarios positivos dentro del campamento.
En el plano ofensivo, Jonny Farmelo ha mostrado por qué es considerado uno de los talentos atléticos más interesantes del sistema. No solo ha respondido con el bate en sus primeras apariciones, sino que también ha impresionado con su velocidad y agresividad en el corrido de bases.
También ha sabido aprovechar sus oportunidades Michael Arroyo, mostrando turnos de calidad y una buena madurez ofensiva para su edad. Prospectos como Cole Young continúan sumando experiencia valiosa en estos juegos de preparación.
Entre los jugadores que también han sabido aprovechar sus oportunidades durante esta primera parte del Spring Training destaca Brennen Davis, quien ha mostrado señales positivas con el bate y una buena presencia en el terreno. El jardinero ha tenido apariciones ofensivas productivas en los primeros juegos de la pretemporada, dejando ver destellos del talento que en su momento lo convirtió en uno de los prospectos más interesantes del béisbol. En un campamento donde cada turno cuenta para ganar espacio dentro de la organización, su desempeño ha sido una de las sorpresas agradables de estos primeros días en Arizona.
Jugadores que han sorprendido en el campamento
Entre los jugadores que han tenido participaciones interesantes durante los primeros encuentros del Spring Training destacan Connor Joe y el versátil Miles Mastrobuoni, quienes han aportado buenos turnos y solidez defensiva en distintas posiciones.
Otro nombre que ha dejado buenas sensaciones es Brendan Donovan, quien ha llegado con una actitud muy profesional y con una clara disposición a integrarse rápidamente al grupo.
El bate de Julio empieza a calentarse
Entre los nombres grandes del equipo, el dominicano Julio Rodríguez ha comenzado la primavera en excelente forma. En sus primeros turnos ha mostrado un bate encendido, superando el promedio de .500 en este arranque de la pretemporada, una señal alentadora para la ofensiva de Seattle.
No todos los jugadores han arrancado al mismo ritmo. Prospectos como Lázaro Montes han tenido un comienzo algo más lento, algo completamente normal considerando que muchos peloteros apenas están acumulando entre 10 y 15 turnos al bate en esta fase de la preparación.
Una pretemporada para encontrar el ritmo
El Spring Training siempre debe analizarse con perspectiva. Estos juegos sirven principalmente para ajustar mecánicas, probar combinaciones en el lineup y evaluar el estado físico de los jugadores después del invierno.
Desde afuera, puede parecer que el récord es lo más importante, pero dentro del clubhouse el enfoque es distinto: encontrar ritmo, consolidar roles y preparar al equipo para una temporada larga.
En el caso de los Mariners, el objetivo para 2026 está bastante claro. La organización ha construido en los últimos años un sistema de talento joven muy sólido gracias a un buen trabajo de scouting y desarrollo. Ahora, la meta es transformar ese potencial en resultados al más alto nivel.
Queda todavía mucho Spring Training por delante. Pero si algo se percibe alrededor del equipo en esta primavera de Arizona es que el proceso sigue avanzando.
Y con él, también sigue intacto el sueño de ver finalmente a Seattle competir por llegar a una Serie Mundial


