Festival de cuadrangulares y juego inteligente deciden el clásico asiático
La selección de Japón y Corea del Sur protagonizaron posiblemente el juego más emocionante del VI Clásico Mundial de Béisbol hasta el momento, con los samuráis imponiéndose 8-6 en un duelo vibrante disputado este sábado en el Tokyo Dome ante 42,318 espectadores .
En un partido donde la pelota voló temprano y las emociones se mantuvieron hasta el final, los vigentes campeones del mundo necesitaron combinar su tradicional poderío con una dosis de juego pequeño y aprovechar el descontrol coreano para mantener su invicto en el torneo .
Corea golpea primero con autoridad
La primera entrada fue un baño de realidad para los locales. Corea del Sur fabricó tres carreras ante el abridor Shunpeita Yamashita, silenciando por completo al público del Tokyo Dome .
D. Kim abrió el camino con sencillo, J. Jones agregó otro imparable y J. Lee respondió con un hit remolcador para poner la primera rayita en la pizarra. Acto seguido, B. Moon conectó un doble al jardín izquierdo que impulsó a Lee y Jones, estableciendo un temprano 3-0 que hacía presagiar una noche complicada para los anfitriones .
La respuesta inmediata de Japón: Suzuki enciende la mecha
Pero Japón respondió de inmediato en la parte baja de la primera entrada. Con un out, Shohei Ohtani negoció boleto y acto seguido Seiya Suzuki desapareció la pelota por el jardín derecho-central con un jonrón de 386 pies que acercó a los suyos 3-2 y devolvió la vida al estadio .
El tercer inning: un festival de vuelacercas japonés
La verdadera exhibición de poder llegó en el tercer episodio. Ohtani, encendido después de su grand slam ante China Taipéi, conectó su segundo jonrón en días consecutivos, un batazo descomunal de 408 pies que empató el marcador 3-3 .
Tres lanzamientos después, Suzuki volvió a castigar con otro cuadrangular, esta vez de 385 pies por el jardín izquierdo-central, para poner a Japón al frente 4-3. La fiesta continuó cuando Masataka Yoshida, de los Medias Rojas de Boston, disparó un jonrón solitario de 387 pies por el derecho, estableciendo un 5-3 que hacía estallar la locura en las gradas .
Fue un racimo de tres cuadrangulares consecutivos que recordó por qué Japón es el campeón defensor y el favorito del grupo C .
Corea no se rinde: Kim responde con poder
Pero los surcoreanos demostraron por qué son considerados una de las potencias asiáticas. En la cuarta entrada, Hye. Kim conectó un jonrón de dos carreras de 410 pies por el jardín derecho-central, impulsando a J. Kim que había abierto el episodio con sencillo, y empató nuevamente el marcador 5-5 .
El partido había entrado en una montaña rusa de emociones, con ventaja cambiante y la certeza de que cualquier cosa podía suceder.
La séptima entrada: cuando la pelota pequeña marcó la diferencia
Con el juego igualado, Japón demostró que no solo sabe conectar jonrones, sino también jugar béisbol inteligente. En el séptimo episodio, Kotaro Makihara abrió con sencillo, Kensuke Kondoh negoció boleto y Shohei Ohtani recibió pasaporte intencional para llenar las bases sin outs .
Seiya Suzuki, que ya había conectado dos jonrones en la noche, se embasó por base por bolas para impulsar a Makihara con la sexta carrera japonesa. Acto seguido, Masataka Yoshida conectó un sencillo al jardín central que remolcó a Kondoh y Ohtani, estableciendo el definitivo 8-5 .
Tres bases por bolas —una de ellas intencional—, un sencillo y otro boleto se combinaron para fabricar tres carreras sin necesidad de un solo hit de poder. Fue la demostración perfecta de que el «small ball» sigue siendo un arma letal en los momentos decisivos .
Corea acerca pero no alcanza
Los surcoreanos descontaron en la octava entrada cuando J. Kim conectó sencillo al jardín central que impulsó a Lee —quien había abierto con doble— para poner el marcador 8-6 . Con la ventaja reducida, el noveno inning se vivió con máxima tensión en el Tokyo Dome.
Sin embargo, el cerrador Roki Sasaki subió al montículo y retiró en orden a los bateadores coreanos, sellando la victoria y desatando la euforia de los 42,318 espectadores presentes .
Las figuras del partido
Seiya Suzuki fue el gran protagonista ofensivo por Japón con dos jonrones y tres carreras impulsadas, además de negociar el boleto clave en la séptima entrada que rompió el empate . Masataka Yoshida también brilló con un jonrón y el sencillo de dos carreras en el séptimo, sumando tres impulsadas en la noche .
Shohei Ohtani, aunque recibió pasaporte intencional en el momento clave, conectó su segundo jonrón en igual número de partidos y sigue demostrando por qué es la cara del béisbol japonés .
Por Corea, destacaron J. Lee con dos hits, incluyendo un doble, y una carrera impulsada; B. Moon con un doble de dos carreras; y Hye. Kim con el jonrón de dos rayitas que empató el partido en la cuarta entrada .
El pitcheo: un duelo de desgaste
El abridor coreano Young-kyu Ko cargó con la derrota tras permitir cuatro carreras en 2.2 entradas . El bullpen coreano, que había lucido sólido en días anteriores, sufrió el descontrol en la séptima entrada cuando Ye-eun Park y Yoonseo Kim no pudieron contener la ofensiva japonesa .
Por Japón, Yamashita fue castigado temprano pero el relevo colectivo —liderado por Yuki Matsui y Hiroto Takahashi— logró mantener a raya a los coreanos en los momentos clave, preparando el escenario para el ataque decisivo .
Contexto del grupo C
Con este resultado, Japón lidera el grupo C con récord perfecto de 2-0, consolidándose como el principal candidato a avanzar a cuartos de final como primero del sector . Corea del Sur queda con balance de 1-1, necesitado de ganar sus próximos compromisos para asegurar su pase a la siguiente ronda .
Australia, que sorpresivamente lideraba el grupo tras vencer a China Taipéi y República Checa, enfrentará precisamente a Japón el domingo en el partido más exigente de la primera fase .
El grupo C, considerado uno de los más competitivos del torneo por incluir a Japón, Corea, Australia y China Taipéi, continúa ofreciendo emociones y confirmando por qué el béisbol asiático vive un momento de alto nivel competitivo .

